Hay veces que las reuniones terminan bordeando la media noche, como fue el caso de ayer, en la Agrupación de el distrito de Salamanca.
Incansable, atento, cordial, no deja una pregunta sin contestar, una propuesta sin atender, una crítica que afrontar.
Y así, tarde tras tarde, recorriendo las casas del pueblo de Madrid capital y los municipios de su comunidad.
Esto no es una moda de ahora, no es una campaña de imagen, ni una estrategia de para pedir el voto estas primarias.
Tomás lleva mucho tiempo, reuniéndose con los militantes, con los vecinos, con los colectivos, ahora, se ha hecho visible.
Hay tardes que se visitan dos y tres agrupaciones.Tomás llega sonriente y británicamente puntual.
A la entrada, le reciben los militantes, el secretario general e incluso vecinos no afiliados que vienen a conocer lo que ofrece Tomás para cambiar Madrid.
Después de los saludos, deja el atril atrás y se acerca a los asistentes, si hay tarima, se baja de ella y se pone a la misma altura, entre la gente corriente: uno más de ellos.
Tomás gana en la cercanía, se le relaja la sonrisa y destaca el brillo de sus ojos.
Entonces, en un discurso fluido, comprensible y elaborado, marca los puntos que quiere trasmitir, de su proyecto, del proyecto colectivo, porque Tomás siempre usa el plural. Somos “nosotros” el equipo, el Partido Socialista de Madrid, el puño y la rosa, lejos de individualismos y primeras personas.
Los militantes y ciudadanos suelen quedar sorprendidos, con la avalancha de ideas y propuestas perfectamente ordenadas (por si alguno no lo sabía, se ha trabajado mucho estos tres años.)
Y al finalizar, el turno de palabras se convierte en una avalancha, hay que hacer varios bloques.
Metódicamente, Tomás toma nota, a cada persona que participa le pregunta su nombre, lo anota discretamente en un folio en blanco y abre una llave, (como hacíamos en los esquemas de clase) con lo más destacado, para contestar personalmente uno por uno.
Así, es lógico que se alarguen las reuniones, pero todo el mundo continua atento, cada respuesta es una nueva demostración de su buena preparación, de cómo conoce y controla los temas de máxima prioridad para los madrileños: Sanidad, Educación, Ley de la dependencia…
Tarde a tarde ha ido dando respuesta a la señora que pregunta por su pensión, la madre que teme que su hija después de estudiar una carrera universitaria acabe en un empleo basura, a el que se preocupa de la poca atención que se presta desde el Gobierno de la Comunidad a las Asociaciones y Colectivos, a el que tiene que cuidar a sus padres dependientes y el agotamiento le puede, a la profesional de medicina que ve como sus compañeros, hartos de esperar ayudas para la investigación tienen que abandonar Madrid e irse a Londres, a la maestra asombrada por la farsa del bilingüismo de los colegios de Esperanza Aguirre …
Madrid se está despertando con Tomás, cada tarde, no solo convence a militantes, los vecinos se están acercando a hablar de sus problemas porque por fin hay una voz dispuesta a escuchar, el tiempo que sea necesario y sobre todo, dispuesta a afrontar y mejorar la vida de los madrileños.
Se hace tarde, despedidas en la puerta: otra media hora, fotos, besos de gente que le da ánimo, que le quieren estrechar en un abrazo, sin perder la sonrisa, sube al coche y saluda con la mano, siempre cercano.
Mañana…más.







